Una asignatura pendiente para 2012 es la verificación vehicular. Por lo pronto, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio (Seduma) sólo cuenta con tres equipos para realizar el proceso en su nuevo local ubicado en el llamado corralón las Águilas, por lo que materialmente es imposible atender a los más de 500 mil vehículos registrados en el Estado.
De acuerdo con el titular de la dependencia, Eduardo Batllori Sampedro, se espera que a mediados del año ya se cuenten con los estudios y los mecanismos para establecer al menos 40 centros de verificación. Por lo pronto, la policía no detendrá vehículos particulares ni aplicará multas por falta del holograma, pero sí podría remitir al centro verificador a los vehículos que emitan humo de manera muy visible.
El funcionario reveló que de los estudios realizados, se desprende que más del 60% del parque vehicular del Estado corresponde a unidades muy viejas, con más de 20 años de antigüedad, por lo que analizan la propuesta de que en el caso de que no pasen la verificación pueda restringirse su acceso a determinados puntos de la ciudad, como el Centro Histórico y comercial, que registra altos niveles de contaminación por la emisión de gases contaminantes.
Del porcentaje restante, sólo un 4% se constituye con vehículos nuevos que no requerirán la verificación pero sí pagarán el derecho por el holograma.
El funcionario destacó que el cobro de este derecho no debe de verse como un impuesto recaudatorio más, sino como un deber moral, ya que los recursos que se obtengan se destinarán a un fondo ambiental, que permitirá establecer programas para la captura de carbono mediante trabajos para la conservación de selvas y reforestación.
“A la vez pretendemos que estos trabajos los realicen habitantes de poblaciones marginadas, lo que a su vez se traduce en un combate a la pobreza extrema”, detalló.
Batllori Sampedro dijo también que el hecho de verificar el vehículo trae como beneficio un ahorro consecuente en el consumo de gasolina, además de que permite saber si el mecánico realizó de manera correcta la afinación.
Posible concesión
Ante la imposibilidad de atender en sus dos centros de verificación vehicular a los más de 400 mil automotores particulares que circulan en la entidad, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma), analiza la posibilidad de otorgar concesiones a empresas particulares para dar el servicio.
“Cada año se realizan alrededor de 13 mil verificaciones a vehículos de servicio público y al servicio del Gobierno en dos periodos, por lo que tendríamos que incrementar por mucho la capacidad instalada para poder cumplir con el reto en los próximos seis meses” afirmó el titular de la dependencia, Eduardo Batllori Sampedro.
Consideró que una buena opción que evitaría incrementar el gasto corriente para adquirir equipos propios e instalar más centros de verificación dependientes de la secretaría, sería la concesión a empresas particulares como sucede actualmente en el D.F. y en Q. Roo.
Por la nueva ley vial conductores saturan centros de revisión
Temerosos de ser sancionados por no contar con la verificación vehicular que establece la Ley de Vialidad, que entró en vigor el 22 de diciembre pasado, propietarios de vehículos particulares materialmente se han volcado a los centros autorizados por la Seduma, como es el caso del ubicado en el ex corralón de Las Águilas, donde a diario se atienden a 50 vehículos de los cuales un 90% son particulares.
En el lugar, se pueden observar desde temprana hora el desfilar de vehículos de diferentes modelos y años de fabricación, como es el caso de un Volkswagen Sedán 1985, cuyo propietario, Israel Koh Bonilla, dijo que como buen ciudadano prefiere realizar oportunamente el trámite, y no esperar a que se formen largas colas cuando se comience a aplicar la nueva disposición.
Por su parte, el encargado del módulo, que en este mes se trasladará al ex Chetumalito, destacó que a pesar de que muchos cumplirán con la verificación para evitar una multa, también han comenzado a tomar conciencia de que al verificar sus automóviles se evita la generación de importantes cantidades de óxido nitroso, monóxido y bióxido de carbono a la atmósfera, ayudando a mitigar el calentamiento global.
En contraparte, los concesionarios de servicio público aún no se ponen a la altura de este esfuerzo, pues en un recorrido por paraderos de autobuses y combis de transporte foráneo, en el centro de la ciudad, se observó que buen número de ellos, a pesar de que deben contar con los hologramas respectivos, no los tienen en los parabrisas, o en su caso tienen los de años pasados.
“Llevar la camioneta a verificar, sobre todo en épocas que hay mucho pasaje, representa perder mucho tiempo y dinero, pues en mi caso en dos ocasiones me rechazaron y tuve que acudir al mecánico para que hicieran la afinación, lo que me costó más de dos mil pesos”, dijo el chofer de un colectivo foráneo,
El entrevistado, quien pidió omitir su nombre, aprovechó la oportunidad para denunciar que existen rutas de camiones convencionales como la denominada Líneas Unidas del Sur, que para evitar perder el tiempo en realizar el trámite, o porque cuentan con vehículos muy antiguos que no pasarán la prueba, ofrecen dinero para obtener la calca sin el examen correspondiente.
Comentarios Recientes